5 mayo, 2016

KPis para medir nuestro éxito y no morir en el intento

Cada vez más oímos hablar de los KPis. Pero, ¿sabes realmente en qué consisten y cómo elegirlos de forma eficaz?

Los KPIs (Key Performance Indicators) se pueden definir como aquellos indicadores clave o medidores que permiten a las empresas analizar y medir el éxito de las acciones que llevan a cabo. Por tanto, estos KPIs nos permitirán localizar los puntos fuertes y débiles de la empresa, pudiendo actuar a tiempo y mejorar las áreas que más lo precisen.

Los KPIs nos permiten comprobar el estado y rendimiento de nuestra compañía, detectar posibles problemas a tiempo y localizar las áreas que podemos mejorar y potenciar para alcanzar el éxito.

La cantidad de información que manejamos a día de hoy en las empresas tiene una cantidad de datos interminables, debiendo invertir gran parte de nuestra jornada en recopilar y analizar esa información para después poder tomar decisiones de la manera más oportuna y eficaz posible. ¡Hay que encontrar la forma de optimizar nuestro tiempo, aprovéchate de los KPIs!

Si quieres elegir bien los KPIs más adecuados para tu empresa, deberás establecer y tener muy claros tus objetivos estratégicos, no perdiendo de vista a la competencia y el sector en cuestión del que formas parte.

Igual de importante va a ser el tamaño y la dimensión de tu empresa. Cuando se trata de empresas de un tamaño mayor, se suelen establecer KPis a nivel departamental, concretos según el área de negocio de la que hablemos: KPis financieros, KPis logísticos, KPis de ventas, KPis de marketing, KPis para tu Ecommerce… que trataremos en futuros posts.

A continuación te detallamos los KPis más importantes y que ¡no deberás perder de vista!

 

Fuente: Freepik
Fuente: Freepik

KPis más utilizados en nuestro negocio

Cuenta de Resultados

Nos permitirá calcular y explicar los beneficios y pérdidas que tenga nuestra empresa. El control de la procedencia y salida de dinero nos permitirá tomar decisiones por adelantado y evitar problemas futuros.

El resultado de nuestra empresa se obtiene del siguiente modo:

Resultado = Ingresos – Gastos

Fuente: Jorge Franganillo
Fuente: Jorge Franganillo

KPis de Fidelización de clientes.

Nuestros clientes son uno de los tesoros más preciados, debiendo tenerlos presentes en todo momento y prestarles la atención suficiente para poder, de este modo, satisfacer en la medida de lo posible, sus necesidades.

Ejemplos de KPIs tales como CPS (Customer Profiability Score), que mide la rentabilidad del cliente, permitiéndonos conocer cuánto dinero genera éste y cuánto nos cuesta satisfacer sus necesidades; LTV (Life Time Value), que nos indica cuánto tiempo se mantendrá la rentabilidad del cliente; NPS (Net Promoter Score), medidor de la lealtad de nuestros clientes en base a sus recomendaciones a amigos y familiares; quejas de clientes, que son tan o, incluso, más importantes que el feedback positivo que podamos recibir.

Datos del tráfico de nuestra web

Así como la procedencia de las visitas, ya sea mediante búsqueda orgánica a través de buscadores; tráfico directo – buscan directamente nuestra web –, de referencia – otras páginas enlazan a nuestra web – o mediante redes sociales.

Ratios de conversión

Este KPi nos indica el porcentaje de usuarios que realizan alguna acción en nuestra en nuestro negocio.  La conversión se entiende la acción que queremos que haga el usuario en el sitio, ya sea una reserva, suscripción, descarga…

Productos más vendidos

Analizar qué productos son los más comprados por nuestros clientes, para así saber cómo enfocar nuestra estrategia y poder ser más eficientes, eficaces y prácticos.

Hay que tener muy claros los objetivos estratégicos de nuestra empresa para hacer una elección oportuna de los KPis.

Por tanto, estos KPis nos van a permitir procesar y analizar todos los datos de nuestra empresa y, en definitiva, gestionar de forma más eficaz el Big Data generado por nuestra organización.

¿Necesitas consejo sobre qué técnicas emplear para analizar los datos de tu empresa? En ZEUS podemos echarte una mano. ¡Consúltanos!